Cómo lograr que un evento corporativo salga bien

Un evento corporativo se gana antes de que llegue el primer invitado. Cuando algo falla el día del evento, casi siempre se puede rastrear a una decisión que no se tomó tres semanas antes.
Estas son las que más pesan.
1. Definir el conteo firme y la fecha en que deja de moverse
El número de invitados cambia hasta el último día. Eso es normal. Lo que no puede ser normal es que nadie haya fijado cuándo deja de cambiar.
Una fecha de conteo firme, por escrito en la propuesta, con un margen de ajuste posterior acordado, resuelve la mitad de los conflictos de un evento: los de producción y los de facturación.
2. Hacer visita técnica a la sede, siempre
El recinto determina lo que es posible: por dónde entra el equipo, a qué hora se puede montar, si hay tomas eléctricas suficientes, si existe un área de apoyo para la cocina, si el elevador de servicio aguanta el montaje.
Un evento cotizado sin conocer la sede es un evento cotizado sobre supuestos. Y los supuestos se pagan el día del montaje.
3. Planear las restricciones alimentarias como producción, no como excepción
Las opciones vegetarianas, veganas, sin gluten o sin un alérgeno específico se producen aparte y se etiquetan aparte. No se resuelven apartando lo que se pueda del platillo general.
Para eso hace falta el conteo de restricciones con anticipación. Es la petición que más se olvida y la que más rápido arruina la experiencia de un invitado.
4. Escribir el timing minuto a minuto
A qué hora entra el equipo, a qué hora está montado, a qué hora sale el primer servicio, cuánto dura cada tiempo, a qué hora se desmonta.
Compartido con la agencia, con producción y con el venue. Cuando el timing está escrito, una demora se absorbe; cuando está en la cabeza de alguien, se convierte en un problema visible para el invitado.
5. Tener un responsable presente con facultad para decidir
En todo evento pasa algo que no estaba en el plan. La diferencia entre un incidente y un problema es si hay alguien en el lugar que pueda tomar la decisión sin llamar a nadie.
Lo que ofrecemos, más allá de la comida
Contamos con opciones para todo tipo de ocasiones: desayunos ejecutivos, coffee breaks, box lunches, comidas formales y cenas. El menú es versátil y adaptable, con ingredientes frescos y presentación profesional, y nos aseguramos de que cada platillo llegue a tiempo, con la temperatura adecuada y en condiciones.
Pero lo que en realidad se contrata es tranquilidad: que el equipo se encargue de todo para que usted solo tenga que estar en su evento.
Vea cómo trabajamos el catering corporativo o cuéntenos su evento.


